|
Nuestros perros necesitan salir a la calle, pasear, y eso es algo que debemos cumplir al menos tres veces al día. Al menos uno de los paseos debe durar como mínimo media hora. Sin embargo, son muchos los dueños de perros que nunca dejan que su perro tenga oportunidad de pasear libremente por lugares distintos a los cotidianos. Son muchos los perros que se pasan su vida, dando vueltas, atados, a las mismas calles sin ningún aliciente nuevo.
Si vives en una ciudad y no tienes posibilidad de dejar a tu perro en libertad en su paseo, procura acercarte al campo donde tu perro pueda disfrutar de un paseo en libertad. Muchos propietarios nos cuentan que su perro no acude a la llamada, que una vez suelto el perro pierde por completo el control. Bien, quizás sea que la orden de acudir a la llamada no esta debidamente introducida. Debemos entrenar más y cada vez con más distracciones, pero también, podéis utilizar pequeños trucos. No abuséis de llamar a vuestro perro, dejarle olfatear el entorno que está descubriendo. Si se aleja en exceso usar un “señuelo”, por ejemplo, pedirle al perro que haga algo que le encante, por ejemplo “buscar” objetos. Habéis logrado llamar la atención al perro y además le tenéis controlado. “Jugar al escondite”, durante el paseo procura encontrar un sitio donde esconderte, aprovecha el momento en que el perro esté distraído y escóndete, dale la orden de “ven”, el perro mira y no te encuentra, es posible que se pare e intente buscarte, ha elegido libremente ir junto a ti. Cuando llegue a ti le felicitas efusivamente y le das un sabroso premio. Dejarle libre no significa solo soltarle la correa, es que el perro sepa que ambos estáis juntos y que tiene que estar, de alguna forma, pendiente de su dueño. No intentes humanizar a tu perro, al igual que a nosotros nos gusta tumbarnos en el césped a ellos les encanta revolcarse después de un baño, nada que no se pueda arreglar con un buen cepillado. Al fin y al cabo es un perro, y hace cosas de perros. En los paseos aprovecha las ocasiones que encuentres para interactuar con él. Nada más gratificante que tener complicidad con tu perro en los paseos.
|