|
Te has planteado alguna vez: ¿cómo suenan nuestras palabras en oídos de nuestros perros? ¿Cómo, dependiendo del momento del día, nuestra voz suena más cansada o más fresca? ¿Cómo, dependiendo de nuestro estado de ánimo, nuestra voz demuestra enfado o alegría?
Ahora vamos a imaginar que estamos paseando por la montaña, tenemos que pasar por un puente estrecho, destartalado, que a nosotros mismos nos produce pánico. Y además, tenemos que pasar con nuestro perro que está más asustado que nosotros mismos. ¿Cómo lo hacemos? - ¿Le pedimos que nos acompañe? Es muy probable, que el miedo que tenemos nosotros lo note nuestro perro por la forma en la que le estamos diciendo las cosas. - ¿Le cogemos en brazos? Bueno, dependerá del tamaño, pero aún aunque pudiéramos con él, ¿podríamos hacerlo? Tendríamos que prescindir de sujetarnos nosotros mismos. - Nos queda obligarle, tirando de la correa, pero no seria el primer perro que ante una situación de estrés se sienta y no quiere andar, ¿verdad? ¿Por qué no lo hacemos más fácil? Ahora, vamos a imaginarnos que tenemos una señal sonora, que nuestro perro sabe que significa: “tranquilidad, seguridad, confianza”. Esta “señal de complicidad” sería el instrumento para comunicar a nuestro perro que estando juntos toda va bien, y nos ayudaría a pasar ese puente de forma más cómoda. La manera de acostumbrar a nuestro perro es sencilla, sobre todo si ya estáis habituados a usar el clicker. La forma seria la misma que cuando “cargamos” el clicker. En este caso, cambiamos el clicker por nuestro sonido y premiamos. Repitamos varias veces. Emplear esta señal para momentos en los que queremos trasmitir a nuestro perro: “Todo va bien chico, no pasa nada” Y tambien, es de ayuda para solucionar que nuestros perros NO tiren de la correa . El resultado es magnífico. ¡Suerte! |